La deshonestidad dentro de la comunidad de fe
Sobre este episodio
Uno de los mayores escándalos que enfrenta la Iglesia no proviene de sus enemigos externos, sino de las incoherencias que nacen en su propio interior. La Biblia es clara: «Nos preocupamos de obrar con rectitud, no solo ante el Señor, sino también delante de los hombres» (2 Co 8,21). Cuando esta rectitud se quiebra dentro de la misma parroquia o congregación, la credibilidad de todo el cuerpo eclesial queda en entredicho. En la exhortación Evangelización en el mundo contemporáneo (Evangelii Nuntiandi, Pablo VI, 1975), se advierte que la incoherencia de los cristianos es el obstáculo más grande para que el Evangelio sea aceptado.