Francisco Javier: la misión que no conoció fronteras
Sobre este episodio
Francisco de Jassu y Javier, nacido en 1506 en Navarra, nunca imaginó que su nombre quedaría unido para siempre a la historia de la evangelización. Era un joven brillante, con ambiciones académicas y deseos de éxito personal, hasta que el encuentro con Ignacio de Loyola cambió el rumbo de su vida. De aquel encuentro en París surgió algo más que amistad: nació una visión. Un grupo de hombres decidió que la fe debía expresarse en movimiento, sin fronteras ni privilegios, y con un único propósito: servir donde nadie quería ir.