La misión siempre fue salir
Sobre este episodio
Desde los primeros siglos, el cristianismo entendió que su razón de ser no era encerrarse, sino avanzar. El mandato de Jesús —“Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva”— no fue un ideal abstracto, sino una orden que definió el ADN de la Iglesia. A lo largo de la historia, esa misión ha sido asumida por hombres y mujeres que entendieron que la fe no se protege, se comparte.