Evangelio del 17 de octubre del 2016 según san Lucas 12, 1-7
Sobre este episodio
Jesús no tenía paciencia con la hipocresía, y este pasaje lo deja claro. Había miles de personas escuchándolo, pero sus palabras iban directo a sus discípulos: “Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía”. Es decir, cuidado con dejarse fermentar por esa doble moral tan fácil de adoptar: la que aparenta fe, pero no la vive; la que se disfraza de virtud mientras respira soberbia.