Todos somos misioneros
Sobre este episodio
En este Mes de las Misiones, vale recordar una verdad que atraviesa toda la historia de la Iglesia: la misión no es tarea de unos pocos, sino vocación de todos los bautizados. En cada uno actúa la fuerza del Espíritu, esa presencia silenciosa que impulsa a salir, a anunciar y a compartir la fe sin miedo. El Espíritu no distingue entre teólogos y laicos, entre quienes saben hablar bien y quienes apenas pueden expresarse. Su acción transforma el corazón y convierte la vida misma en testimonio.