Servir sin competir: la humildad del que colabora
Sobre este episodio
En toda comunidad aparece un riesgo frecuente: convertir el servicio en una comparación constante. Cuando cada quien vigila lo que el otro hace, la convivencia se debilita y el trabajo pierde sentido. Frente a esa manera de actuar, el Evangelio propone otra ruta: cooperar sin rivalidades y aportar desde la sencillez, sin esperar reconocimiento inmediato.