La persona mayor que vive sola
Sobre este episodio
La parábola del Buen Samaritano ofrece un punto de partida firme para hablar de una realidad cada vez más frecuente: la persona mayor que vive sola. San Juan Pablo II, en su Carta a los Ancianos, recordaba que un adulto mayor solo no debe sentirse abandonado ni inútil, porque su vida conserva una dignidad que no depende de la fuerza física ni de la productividad. Ese mensaje sigue vigente y se vuelve urgente en un país donde muchos mayores experimentan silencio, distancia y poca presencia familiar.