Dejar espacio a Dios antes de que todo se llene
Sobre este episodio
En la víspera de este tiempo de preparación, vale la pena hacer una pregunta muy simple: ¿queda espacio para Dios cuando empiezan las prisas, los compromisos, las compras y las actividades de fin de año? Porque, si no se decide nada por adelantado, la agenda se llena sola, y el corazón se vacía sin que uno se dé cuenta.