La dificultad de acoger la verdad con humildad
Sobre este episodio
El otro día me acerqué a una persona para decirle la “verdad” sobre ciertos comportamientos y palabras que no iban en coherencia con los principios y valores que ambas habíamos aprendido a lo largo de la vida. No fue una conversación fácil. No hubo gritos ni ofensas, pero sí una incomodidad evidente. Bastaron unos minutos para confirmar algo que se repite con frecuencia en nuestra cultura: qué difícil resulta aceptar la verdad cuando no coincide con lo que queremos escuchar.