Levantarse cuando hay oscuridad
Sobre este episodio
Hoy vamos a detenernos en una actitud que define a la Iglesia en los momentos difíciles: levantarse cuando hay oscuridad . La Iglesia no se define por el lamento constante ni por la nostalgia de tiempos pasados. Tampoco por la crítica cómoda desde la barrera. Se define por su capacidad de ponerse en pie cuando otros optan por la resignación. Cuando el entorno se vuelve confuso o desafiante, hay dos caminos: asumir responsabilidad o refugiarse en la queja. Y la queja, aunque se vista de prudencia o de tradición, no construye nada.