La cortesía como acto contracultural
Sobre este episodio
Ser cortés hoy no es lo normal. De hecho, empieza a verse como algo raro. Saludar, agradecer, pedir permiso o tratar al otro con respeto básico ya no es una costumbre generalizada. En muchos espacios, la rudeza se impone como forma de trato y la indiferencia se acepta sin cuestionamientos.