María y la Iglesia
Sobre este episodio
Con Pentecostés concluye el tiempo pascual. Durante cincuenta días, la Iglesia ha celebrado la resurrección de Jesús, su presencia viva entre los discípulos y el envío del Espíritu Santo. Después de Pentecostés, retomamos el Tiempo Ordinario, que no significa un tiempo “sin importancia”, sino el camino cotidiano de la fe: aprender a vivir lo recibido, paso a paso, en la vida de todos los días.