Evangelio del 27 de mayo según san Marcos 10, 32-45
Sobre este episodio
En el Evangelio según san Marcos diez, treinta y dos al cuarenta y cinco, Jesús va camino a Jerusalén. Él sabe lo que le espera. Sus discípulos están sorprendidos y tienen miedo, pero todavía no entienden bien hacia dónde los está llevando. Jesús les habla con claridad. Les anuncia que será entregado, rechazado, condenado y que después resucitará. No les esconde el camino. Pero mientras Él habla de entrega, Santiago y Juan están pensando en puestos. Quieren sentarse uno a su derecha y otro a su izquierda.