Formar la conciencia para vivir mejor la fe
Sobre este episodio
Ayer hablábamos de volver a la vida diaria con una fe más despierta. Hoy podemos dar un paso más: preguntarnos cómo se forma la conciencia cristiana. La conciencia no es simplemente “lo que yo siento” ni “lo que a mí me parece”. En la enseñanza de la Iglesia, la conciencia es ese lugar interior donde la persona reconoce el bien, percibe la verdad y se descubre llamada a responder con responsabilidad. Por eso necesita ser educada, iluminada y acompañada por la fe.