Cuando alguien deja de contar para nosotros
Sobre este episodio
Ayer hablábamos de que el valor de una persona no se mide por lo que produce. Hoy podemos mirar una consecuencia muy concreta de esa idea: el peligro de acostumbrarnos a descartar personas. Descartar no siempre significa abandonar a alguien de manera visible. A veces empieza de forma más silenciosa: dejamos de escuchar, dejamos de preguntar, dejamos de tener paciencia, dejamos de incluir, dejamos de tomar en cuenta. Una persona puede estar cerca y, aun así, sentirse apartada.