La palabra también construye o destruye
Sobre este episodio
Durante esta semana hemos hablado del valor de cada persona, del peligro de descartar a quienes parecen contar menos y del bien común que empieza cerca. Hoy podemos cerrar con algo muy concreto: el uso de la palabra. La palabra tiene mucha fuerza. Con ella podemos levantar, orientar, corregir, consolar, enseñar y acercarnos a los demás. Pero también podemos herir, dividir, confundir, ridiculizar o destruir la fama de una persona. Muchas veces no medimos el peso de lo que decimos, repetimos o publicamos.