¿Cómo hablar del Evangelio con palabras que se entiendan?
Sobre este episodio
Entré a una ferretería con una pieza dañada dentro de una bolsa. Cuando me atendieron, la puse sobre el mostrador. El muchacho comenzó a explicarme las medidas, los materiales y los tipos de rosca. Yo lo escuchaba, pero cada palabra nueva me complicaba más. Al final le dije: —Disculpe, yo lo que necesito es que deje de salir agua por aquí. Entonces tomó la pieza, me mostró dónde estaba el daño y me explicó cómo cambiarla. Ahí sí entendí.