“La autoridad que libera” - 13 de enero (Marcos 1, 21–28)
Sobre este episodio
La voz de Jesús no aplasta: libera. Marcos 1, 21–28 En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaúm y, cuando llegó el sábado, fue a la sinagoga y se puso a enseñar.Los oyentes estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu impuro, que comenzó a gritar:“¿Qué quieres con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús lo increpó diciendo:“¡Cállate y sal de él!” El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un grito, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban unos a otros:“¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva, dada con autoridad! Incluso a los espíritus impuros les manda y lo obedecen”. Y su fama se extendió rápidamente por toda la región de Galilea.