"Duros de corazón" - 21 de enero (Marcos 3, 1–6)
Sobre este episodio
Jesús no rompe el sábado: rompe la dureza del corazón. Marcos 3, 1–6 En aquel tiempo, entró Jesús otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía la mano paralizada.Lo observaban para ver si lo curaba en sábado y poder acusarlo. Jesús le dijo al hombre de la mano paralizada:“Ponte ahí en medio”. Luego preguntó a los otros:“¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?” Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos con ira, dolido por la dureza de su corazón, dijo al hombre:“Extiende la mano”. Él la extendió y su mano quedó sana. Pero los fariseos salieron y enseguida se pusieron de acuerdo con los herodianos para ver cómo acabar con Jesús.