“Deja a Dios ser Dios” - 30 de enero (Mc 4, 26–34)
Sobre este episodio
Padre Gustavo Godinez Mc 4, 26–34 Jesús decía: “El Reino de Dios es como un hombre que siembra la semilla en la tierra; duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y crece, sin que él sepa cómo. La tierra produce por sí misma: primero tallos, luego espigas, después grano abundante en la espiga. Y cuando el fruto está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la cosecha”. Decía también: “¿Con qué podemos comparar el Reino de Dios, o con qué parábola lo representaremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es la más pequeña de todas las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en la mayor de las hortalizas, y extiende sus ramas de tal modo que los pájaros del cielo pueden cobijarse a su sombra”. Con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, según podían comprender. Y no les hablaba sin parábolas, pero en privado explicaba todo a sus discípulos.