“Aquí hay lugar para ti” - 21 de febrero (Lc 5, 27–32)
Sobre este episodio
Gustavo Godinez (Lc 5, 27–32) En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros invitados. Los fariseos y sus escribas murmuraban contra los discípulos de Jesús, diciendo: “¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?” Jesús les respondió: “No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan”.