“La piedra que estorba” - 6 de marzo (Mateo 21, 33-46)
Sobre este episodio
PADRE DIEGO PAEZ Mateo 21, 33-46 Jesús dijo: “Escuchen esta parábola: Un propietario plantó una viña. La cercó, cavó un lagar, construyó una torre y luego la arrendó a unos viñadores antes de irse de viaje. Cuando llegó el tiempo de la cosecha, envió a sus siervos para recibir su parte de los frutos. Pero los viñadores agarraron a los siervos: a uno lo golpearon, a otro lo mataron, y a otro lo apedrearon. El dueño volvió a enviar otros siervos, en mayor número, pero los trataron igual. Finalmente les envió a su propio hijo, pensando: ‘A mi hijo lo respetarán.’ Pero cuando los viñadores vieron al hijo, se dijeron: ‘Este es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedamos con su herencia.’ Lo sacaron fuera de la viña y lo mataron. Ahora bien, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con esos viñadores?” Ellos respondieron: “Dará muerte terrible a esos malvados y arrendará la viña a otros que le entreguen los frutos a su tiempo.” Jesús les dijo: “¿Nunca han leído en las Escrituras? ‘La piedra que rechazaron los constructores ha llegado a ser la piedra angular; esto lo ha hecho el Señor y es admirable a nuestros ojos.’ Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado y será entregado a un pueblo que produzca sus frutos. El que caiga sobre esta piedra se hará pedazos, y aquel sobre quien ella caiga quedará aplastado.” Al oír estas palabras, los sumos sacerdotes y los fariseos comprendieron que hablaba de ellos. Quisieron arrestarlo, pero tuvieron miedo de la gente, porque todos lo consideraban un profeta.