“Confía antes de ver” - 16 de marzo (Juan 4, 43-54)
Sobre este episodio
PADRE DIEGO PAEZ Juan 4, 43-54 Después de estar en Samaría, Jesús regresó a Galilea. Él mismo había dicho que a un profeta no lo valoran en su propia tierra. Sin embargo, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto lo que hizo en Jerusalén durante la fiesta. Fue de nuevo a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un funcionario real cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm. Cuando oyó que Jesús había llegado, fue a buscarlo y le rogaba que bajara a curar a su hijo, porque estaba muriendo. Jesús le dijo: “Si no ven signos y prodigios, no creen.” El funcionario insistió: “Señor, baja antes de que mi hijo muera.” Jesús le respondió: “Puedes volver a tu casa. Tu hijo vive.” El hombre creyó en la palabra que Jesús le dijo y se puso en camino. Mientras bajaba, sus servidores salieron a su encuentro y le dijeron: “Tu hijo vive.” Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Le respondieron: “Ayer, a la una de la tarde, se le quitó la fiebre.” El padre reconoció que era la misma hora en que Jesús le había dicho: “Tu hijo vive.” Y creyó él con toda su familia. Este fue el segundo signo que hizo Jesús al volver de Judea a Galilea.