“Uno con el Padre” - 28 de abril (Juan 10, 22–30)
Sobre este episodio
PADRE JOHN KENNY Juan 10, 22–30 Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno. Jesús caminaba por el Templo, en el pórtico de Salomón, cuando los judíos lo rodearon y le dijeron: “¿Hasta cuándo nos vas a tener en duda? Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente.” Jesús les respondió: “Ya se lo he dicho, pero ustedes no creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna: no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno.”