“Tengo sed” - 25 de mayo (Juan 19, 25-34)
Sobre este episodio
PADRE DIEGO PÁEZ Juan 19, 25-34 Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo.” Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre.” Y desde ese momento, el discípulo la recibió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: “Tengo sed.” Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon una esponja, la pusieron en una rama y se la acercaron a la boca. Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: “Todo está cumplido.” E inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Como era el día de la Preparación, los judíos pidieron a Pilato que quebraran las piernas y retiraran los cuerpos, para que no quedaran en la cruz el sábado. Fueron los soldados y quebraron las piernas al primero y al otro crucificado con Él. Pero al llegar a Jesús, viendo que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas; sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.