“No saben lo que piden” - 27 de mayo (Marcos 10, 32–45)
Sobre este episodio
PADRE JOHN KENNY Marcos 10, 32–45 Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús iba delante de ellos. Los discípulos estaban desconcertados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces tomó aparte a los Doce y comenzó a decirles lo que iba a suceder: “Vamos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los escribas; lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos; se burlarán de Él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán, y a los tres días resucitará.” Se le acercaron Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, y le dijeron: “Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos.” Él les dijo: “¿Qué quieren que haga por ustedes?” Le respondieron: “Concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria.” Jesús les dijo: “No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo voy a beber o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?” Ellos dijeron: “Podemos.” Jesús les respondió: “El cáliz que yo voy a beber lo beberán, y el bautismo con que yo voy a ser bautizado lo recibirán; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca concederlo, sino que es para quienes está preparado.” Cuando los otros diez oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús los llamó y les dijo: “Saben que los que son considerados jefes de las naciones las dominan, y los grandes las oprimen. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor; y el que quiera ser el primero que sea esclavo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos.”