“No vino a condenar” - 31 de mayo (Juan 3, 16–18)
Sobre este episodio
PADRE DIEGO PAEZ Juan 3, 16–18 Jesús dijo: “Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.”