“Ovejas sin pastor” - 7 de julio (Mateo 9, 32–38)
Sobre este episodio
PADRE GUSTAVO GODINEZ Mateo 9, 32–38 Le llevaron a Jesús un hombre mudo que estaba poseído por un demonio. Jesús expulsó al demonio, y el mudo comenzó a hablar. La multitud admirada decía: “Nunca se ha visto nada igual en Israel.” Pero los fariseos decían: “Expulsa los demonios por el jefe de los demonios.” Jesús recorría todas las ciudades y pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban cansadas y abatidas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La mies es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a su campo.”