“La semilla y el corazón” - 12 de julio (Mateo 13, 1–23)
Sobre este episodio
PADRE GUSTAVO GODINEZ Mateo 13, 1–23 Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó junto al lago. Se reunió tanta gente a su alrededor que subió a una barca y se sentó, mientras la multitud permanecía en la orilla. Y les habló de muchas cosas en parábolas: “Salió un sembrador a sembrar. Al sembrar, unas semillas cayeron junto al camino; vinieron los pájaros y se las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde había poca tierra; brotaron enseguida, pero al salir el sol se quemaron y se secaron porque no tenían raíz. Otras cayeron entre espinos, y los espinos crecieron y las ahogaron. Pero otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta y otras treinta por uno. El que tenga oídos, que oiga.” Después explicó la parábola a sus discípulos: “La semilla sembrada junto al camino representa al que oye la Palabra y no la comprende; viene el Maligno y se lleva lo sembrado en su corazón. La sembrada en terreno pedregoso representa al que recibe la Palabra con alegría, pero no tiene raíces; cuando llegan las dificultades, abandona. La sembrada entre espinos representa al que escucha la Palabra, pero las preocupaciones y las riquezas la ahogan. La sembrada en tierra buena representa al que escucha la Palabra, la comprende y da fruto.”