“Creo, pero ayúdame” - 8 de agosto (Mateo 17, 14–20)
Sobre este episodio
PADRE DIEGO PAEZ Mateo 17, 14–20 Cuando Jesús llegó donde estaba la multitud, un hombre se acercó, se arrodilló ante Él y le dijo: “Señor, ten compasión de mi hijo. Sufre mucho y muchas veces cae en el fuego o en el agua. Lo traje a tus discípulos, pero no pudieron curarlo.” Jesús respondió: “¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? Tráiganmelo.” Jesús reprendió al demonio, que salió del muchacho, y desde ese momento quedó sano. Después, los discípulos le preguntaron en privado: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?” Jesús respondió: “Porque tienen poca fe. En verdad les digo: Si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a este monte: ‘Muévete de aquí para allá’, y se movería. Nada les sería imposible.”