“Señor, ayúdame” - 16 de agosto (Mateo 15, 21–28)
Sobre este episodio
PADRE GUSTAVO GODINEZ Mateo 15, 21–28 Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón. Una mujer cananea salió de aquellos lugares y comenzó a gritar: “¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija está terriblemente atormentada.” Pero Jesús no le respondió. Los discípulos se acercaron y le dijeron: “Despídela, porque viene gritando detrás de nosotros.” Jesús respondió: “He sido enviado a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” Pero la mujer se acercó, se postró ante Él y dijo: “¡Señor, ayúdame!” Jesús le respondió: “No está bien tomar el pan de los hijos para echárselo a los perros.” Ella contestó: “Sí, Señor, pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños.” Entonces Jesús le dijo: “¡Mujer, qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas.” Y desde aquel momento su hija quedó curada.