“Una palabra que libera” - 1 de septiembre (Lucas 4, 31–37)
Sobre este episodio
PADRE JESUS MORA Lucas 4, 31–37 Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban admirados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. En la sinagoga había un hombre que tenía un espíritu de demonio impuro, y comenzó a gritar: “¡Déjanos! ¿Qué quieres de nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.” Jesús lo reprendió: “¡Cállate y sal de él!” El demonio arrojó al hombre al suelo delante de todos y salió de él sin hacerle daño. Todos quedaron sorprendidos y se preguntaban: “¿Qué tiene su palabra? Porque manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen.” Y la fama de Jesús se extendía por todos los lugares de aquella región.