“Vino nuevo, corazón nuevo” - 4 de septiembre (Lucas 5, 33–39)
Sobre este episodio
PADRE JOHN KENNY Lucas 5, 33–39 Los fariseos y algunos maestros de la Ley preguntaron a Jesús: “Los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, y lo mismo hacen los discípulos de los fariseos. En cambio, los tuyos comen y beben.” Jesús les respondió: “¿Pueden hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces ayunarán.” También les dijo una parábola: “Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque terminaría dañando el vestido nuevo y el remiendo no combinaría con el viejo. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo romperá los odres, se derramará y los odres se perderán. El vino nuevo debe ponerse en odres nuevos. Y nadie que ha bebido vino añejo quiere inmediatamente vino nuevo, porque dice: ‘El añejo es mejor.’”