"Una viña, una responsabilidad" - 4 de octubre (Mateo 21, 33-43)
Sobre este episodio
PADRE JOHN KENNY Mateo 21, 33-43 En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: —Escuchen otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar y construyó una torre. Después la arrendó a unos viñadores y se fue de viaje. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir a los viñadores los frutos que le correspondían. Pero los viñadores agarraron a los criados; golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a un tercero. El propietario volvió a enviar otros criados, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: «A mi hijo lo respetarán». Pero cuando los viñadores vieron al hijo, se dijeron unos a otros: «Este es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia». Y lo agarraron, lo sacaron de la viña y lo mataron. Ahora bien, cuando venga el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos viñadores? Ellos le respondieron: —Hará morir sin compasión a esos miserables y arrendará la viña a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su debido tiempo. Entonces Jesús les dijo: —¿No han leído nunca en las Escrituras: «La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es algo maravilloso a nuestros ojos»? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes y será entregado a un pueblo que produzca sus frutos.