5 de julio DOMINGO XIV ORDINARIO
Sobre este episodio
“Soy manso y humilde de corazón.” Del santo Evangelio según san Mateo: 11, 25-30. Lectura y reflexión: Pbro. Carlos Eduardo Barajas Baeza. En aquel tiempo, Jesús exclamó: «¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.