2 de septiembre MIÉRCOLES - BEATO BARTOLOMÉ GUTIÉRREZ MÁRTIR
Sobre este episodio
“ También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de Dios, pues para eso he sido enviado. ” Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 38-44. Lectura y reflexión: Pbro. Felipe Vega Salcido. En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles. Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”. Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías. Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: “También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado”. Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea. Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.