Muere Robe Iniesta, nace una leyenda !
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Hoy en Estación GNG detenemos el tiempo. Hoy la música en España suena distinta, más desnuda, más humana, más verdad. Porque Robe Iniesta, alma y voz de Extremoduro, genio indomable, poeta del exceso, del dolor, de la belleza cruda… nos ha dejado. Pero su marcha no es un adiós: hoy nace la leyenda definitiva de uno de los artistas más importantes de la historia del rock en nuestro país. Robe no solo cantó; nos enseñó a sentir. Puso palabras donde los demás solo teníamos nudos. Convirtió la rabia en poesía, el amor en puñal y la vida en canción. Extremoduro fue una generación entera aprendiendo a vivir sin filtros. Temas como So Payaso, Ama, ama y ensancha el alma, Si te vas, Standby, La vereda de la puerta de atrás, Dulce introducción al caos… siguen siendo himnos porque nadie supo escribir como él: desde las tripas y para el alma. Hoy queremos rendir tributo a ese hombre libre, inconformista, frágil y gigante a la vez. A ese Robe que hizo del rock una forma de respiración. A ese artista que marcó a miles de músicos, que acompañó noches, rescató vidas, encendió corazones y dejó versos eternos. En este programa vamos a celebrarlo como él hubiera querido: con música sonando fuerte, con emoción, con vida… y con ese mensaje que nos regaló para siempre: “Ama, ama… y ensancha el alma.” Gracias, Robe. Y además, en éste viaje final ROBE no irá sólo porque el rock español también se tiñe de luto con la pérdida de Jorge Martinez , líder y vocalista de Ilegales . Jorge Martinez, un artista que hizo del rock una actitud, una forma de plantarse ante la vida sin pedir permiso a nadie. Ilegales fueron —y seguirán siendo— la banda que convirtió la crudeza, el sarcasmo y la electricidad en arte. Canciones como “Problema sexual,” “Tiempos nuevos, tiempos salvajes,” “Regreso al sexo químicamente puro” o “Soy un macarra” marcaron a generaciones que encontraron en ellos un refugio, una rebeldía honesta y una verdad que pocos podían cantar. Hoy despedimos a un músico que no buscaba agradar, sino ser auténtico, que no perseguía modas, sino vivir el rock con todas sus consecuencias. Nuestro cariño y respeto para su familia, para sus compañeros de banda y para todos los que crecieron con esas canciones que aún suenan como un puñetazo de vida. Porque cuando se va un artista así, no se apaga una luz: se enciende un eco eterno.