Cómo pelear esa lucha diaria que tenemos contra el pecado, el mundo en la carne
Sobre este episodio
Existen dos formas con las cuales podemos pelear esta lucha de cada día. Una; en nuestras propias fuerzas, y la otra tomándonos de la mano de Dios. Podemos escoger; y después afrontar las consecuencias. De sufrimiento haciéndolo en nuestras fuerzas o de gozo y paz caminando de la mano de nuestro Dios.