¿Qué importancia tienen las cosas pequeñas que hago para Dios?
Sobre este episodio
Necesitamos darnos cuenta que no importa que tan pequeñas sean aquellas cosas que realizamos cada día, lo importante es cómo lo ve Dios; qué piensa El de nosotras y de qué forma estamos llevando a cabo aquellas actividades. ¿Cuál es su objetivo principal al llevar a cabo alguna tarea? Lo hace para ser vista, o lo hace realmente para agradar a Dios. Nuestro objetivo principal al llevar a cabo tareas pequeñas o “Mini Tareas” es principalmente para adquirir el hábito de hacer algo extra cada día. No se conforme con terminar sus cosas, a esto llama el Señor siervos inútiles por haber hecho sólo aquello que necesitábamos hacer, por el contrario a través de la palabra de Dios encontramos personajes al parecer insignificantes pero grandes ante los ojos de Dios puesto que El los menciona como algo importante. Enfoquémonos en cosas pequeñas o si quieren cosas grandes pero dese cuenta cuál es el objetivo principal de llevarlas a cabo: Lo quiere hacer para ser visto o lo quiere hacer porque quiere agradar a Dios. Estos son algunos ejemplos de personas aparentemente insignificantes pero que fueron grandes ante los ojos de Dios: Lucas 7: 36 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. 37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Juan 19:38 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiese llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces vino, y se llevó el cuerpo de Jesús. 39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras . 40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos. 41 Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. 42 Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.