Feliz día de las Madres, testimonio de hermana Minerva Hernández
Sobre este episodio
Es difícil que una mujer abra su corazón para que todo mundo escuche las cosas que le han pasado, sabiendo que pudiera tener críticas. Pero cuando alguien tiene un corazón verdaderamente agradecido por lo que Dios ha hecho en su vida, no queda más que decirle a todo mundo y no callar las bendiciones que ha recibido de ese gran Dios. Muchas gracias hermana Minerva que Dios la bendiga, que bendiga a sus hijos y que sea una generación para la honra y la gloria de Dios