De juglares, trovadores y ministriles | Ars Sonorus
Sobre este episodio
Además de los monjes o religiosos, en la sociedad medieval había dos clases sociales más: la gente de armas que vivían en castillos y el pueblo llano. En la alta Edad Media estos mundos estaban tremendamente separados, los unos en elevados castillos con grandes puertas resguardadas por un gran foso y torreones con almenas como lugares más altos desde donde podían dominar mejor sus posesiones. Los otros, dedicados al campo, vivían en pequeñas poblaciones esparcidas por el territorio de un señor feudal escondidos para no atraer a invasores o saqueadores. Allí sonaba una música que contaba historias de amor, que se bailaba y se tocaba con instrumentos. Algunas canciones tenían letra pícara que divertía tanto a nobles como a plebeyos: era la música profana, música que durante siglos se transmitió oralmente, y que, sólo a partir de los siglos XII y XIII, época de crecimiento de las ciudades, comenzará a escribirse.