(Malas Noticias)
Sobre este episodio
Todos hemos recibido malas noticias: una enfermedad, una pérdida, problemas económicos, conflictos familiares o puertas que se cierran. Las malas noticias tienen el poder de sacudir nuestras emociones, pero no pueden cambiar las promesas de Dios. “Las malas noticias pueden tocar mis oídos, pero la Palabra de Dios sigue gobernando mi corazón.”