¡No te preocupes!
Sobre este episodio
La preocupación es esencialmente una cuestión de control, es tratar de controlar lo incontrolable, no podemos controlar la economía, pero nos preocupamos por ella, no podemos controlar a nuestros hijos, pero nos preocupamos por ellos, no podemos controlar el futuro, pero nos preocupamos por él. ¡Preocuparse nunca soluciona nada! Pero la oración tiene el poder de resolverlo todo.