Conciencia limpia
Sobre este episodio
No hay mejor almohada que una conciencia limpia. “ ¡Perdonado! Un poema de David. Qué afortunados son aquellos rebeldes a quienes Dios les perdona sus pecados. Qué afortunados son los que el SEÑOR considera inocentes porque no mintieron en cuanto a sus pecados. ” (Sal 32:1-2, PDT)