La fidelidad que sostiene
Sobre este episodio
Hay batallas que uno libra solo, no porque Dios esté lejos,sino porque a veces el corazón se acostumbra a pelear por su cuenta. Corremos,empujamos, intentamos, insistimos… hasta que llega ese momento donde el alma serinde, cansada de nadar contra la corriente, agotada de querer sostenerse sola. Y es en ese instante de quiebre, donde pareciera que fallamos, que descubrimos una verdad que transforma: Dios no ha dejado de ser fiel. Su fidelidad no depende de nuestra fuerza, ni de nuestraconstancia, ni de cuántas veces lo intentemos sin lograrlo. Su fidelidad nace de Su identidad, y su amor permanece aun cuando nuestras manos ya no tienen con qué sostenerse. Este capítulo nace precisamente de ese lugar: de las veces que fracasamos en el intento de serle fiel, y aun así, Dios nos recoge sin reproche. De las veces que quisimos ganar la batalla con nuestras fuerzas, y Él nos enseñó que la victoria verdadera seencuentra en rendirse ante sus brazos. De esos días donde la imperfección nos acusa, pero la gracia nos abraza.