El amor que nos sanó antes de ver la herida
Sobre este episodio
En este episodio meditamos en Isaías 53:5 y en el amor profético de Dios que pensó nuestra sanidad desde antes de la cruz. Isaías nos revela que el sacrificio de Jesús no fue improvisado, sino un plan eterno de amor, paz y restauración. Por Sus heridas, no solo somos perdonados, somos profundamente sanados. Este episodio es una invitación a descansar en una obra ya iniciada y en un amor que no falla. Bienvenidos a este espacio donde la eternidad toca el alma. Entre el Alma y Dios.