Rahab: contexto histórico y su papel en la historia de redención
Sobre este episodio
“Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz.” El cielo no la recuerda primero por su ocupación. La recuerda por su fe. Eso revela algo profundo sobre el corazón de Dios. Nosotros clasificamos a las personas por antecedentes. Dios mira la disposición interior. Nosotros medimos por historia acumulada. Dios responde a la fe presente. Rahab creyó allí donde estaba. No cambió primero su entorno. No esperó mejorar su reputación. No ordenó su vida antes de confiar. Creyó en medio de su contexto. Y esa fe fue suficiente para que la gracia no escatimara su vida. Quizás esa es la verdad que necesitamos abrazar hoy: nuestro pasado puede describirnos, pero no tiene la autoridad de definirnos cuando decidimos creer. Rahab no fue salvada porque su historia era impecable. Fue transformada porque su fe fue real. Y en esa fe comenzó un hilo que, generaciones después, conduciría a Jesús.