El llamado a la Santidad.
Sobre este episodio
Dios nos llama: “Sed santos, porque yo soy santo”. En este episodio descubrimos que la santidad no es un peso, sino el fruto de una vida rendida a Cristo.
Dios nos llama: “Sed santos, porque yo soy santo”. En este episodio descubrimos que la santidad no es un peso, sino el fruto de una vida rendida a Cristo.