“Estén prevenidos y oren incesantemente” (Lucas 21,25-28.34-36)
Sobre este episodio
El Adviento nos sacude para que salgamos del estancamiento, del acostumbramiento que hace perder el sabor a nuestra vida de fe. Este tiempo llega para que nuestro corazón se vuelva a encender en la esperanza. Mi reflexión sobre las lecturas de este Primer Domingo de Adviento, 1 de diciembre de 2024, ciclo C, Bendiciones, + Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.