“Amarás al Señor, tu Dios (…) y a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22,34-40)
Sobre este episodio
“Amarás al Señor, tu Dios (…) y a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22,34-40) El amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables. Intentar donar nuestra vida a los demás, sin aprender antes a recibirla de Dios, es un salto que puede costarnos caro. Pero es igualmente ilusorio cerrarse a un amor hacia Dios incapaz de concretarse en formas de atención y disponibilidad hacia el prójimo. Mi reflexión sobre las lecturas de este 30° domingo durante el año, ciclo A, 25 de octubre de 2026. Bendiciones. + Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.